Se trata de una bula promulgada por el Papa Urbano VIII mediante la cual se nombra a D. Juan Queipo de Llano Obispo de Guadix. El documento es un pergamino de 40 x 25,5 cm. manuscrito en latín eclesiástico y tinta monocroma, con las capitales de la primera línea decoradas con grandes motivos vegetales; motivos que también aparecían como decoración en las iniciales en la plica. Presentaba sello pendiente de plomo bastante definido.  Las imágenes que aparecían en el anverso son las cabezas de San Pedro y San Pablo con la leyenda S(anctus) PE(trus)/ S(anctus) PA(aulus) y en el reverso el nombre del Papa, su título y su número ordinal de sucesión (VRBANVS PAPA VIII).

Antes
Después

Presentaba suciedad generalizada, manchas de  humedad  y un alto grado de deshidratación, así como varias líneas de doblez, una de las cuales provocó la aparición de una grieta central con falta de soporte.

En primer lugar se llevó a cabo un test de solubilidad de tintas y tras comprobar la estabilidad de las mismas, se realizó de una limpieza mecánica para eliminar las manchas puntuales, seguida de una limpieza acuosa con una solución volatil, con el fin de hacer desaparecer cualquier resto de suciedad que pudiera quedar, además de proceder a su estabilización y flexibilización. Las arrugas y marcas de doblez se eliminaron en lo posible, mediante un alisado localizado y controlado con el fin de no dañar el sello; proceso que en la zona de la plica hubo que repetir varias veces. Finalmente se reintegró el soporte perdido con un material previamente tratado y un adhesivo neutro. Para su mejor preservación se realizó una carpeta de conservación en material neutro libre de ácidos.